Qué la hace única
El moriche es la puerta de entrada al chinchorro venezolano: una fibra de palma más ligera que la curagua, con la misma lógica de trabajo manual. Una pieza honesta, fresca y resistente, pensada para el uso diario.
La fibra de curagua se cultiva, se cosecha y se hila a mano en Aguasay; después se teje en telar vertical. No hay dos piezas iguales porque no hay dos manos iguales.


