En Chinchorros Store nos enorgullece ofrecer chinchorros de alta calidad elaborados con técnicas tradicionales. En esta entrada, te invitamos a conocer más sobre el Proceso Productivo de Chinchorros de Curagua y cómo nuestros artesanos transforman la fibra de curagua en hermosos chinchorros para tu hogar
La elaboración de un Chinchorro de Curagua de Aguasay es un proceso netamente artesanal que requiere una serie de pasos o etapas que se inicia con la preparación de la tierra para la siembra de los plantones y culmina con la colocación de las randas. Todo este proceso puede tardar hasta 3 meses para que finalmente tengamos un chinchorro terminado.
Etapas del proceso productivo de los Chinchorro de Curagua.
1.- Siembra de la planta de curagua

La planta se siembra a partir de hijos con una separación de un metro entre hileras y uno y medio de ancho para facilitar el cultivo, pues crece en forma de roseta.
El hoyo debe medir entre 15 y 20 cms. de profundidad y se recomienda usar suelos franco arenosos o arcillosos francos, preferiblemente con migajón de origen morichal y con una humedad no mayor al 31%, con un PH entre 4,5 y 6,0. La raíz es fibrosa y puede llegar a tener entre 25 y 50 cm de profundidad, siendo radiculares.
Se propaga por vía vegetativa de cuatro formas:
-Chupones: que salen en las axilas de las hojas.
- De corona: normalmente hay uno, pero pueden haber dos o más pequeños alrededor del fruto y unidos a la corona.
-Basales: que nacen en la parte baja del fruto, siendo más regulares y grandes que los anteriores.
-Retoños o Claveles: que salen en la base del tallo debajo de la tierra, sus hojas crecen más rápido que los anteriores y suelen ser los usados para propagar la planta.
Se recomienda volver a sembrar cada cinco años, pues la calidad de la planta disminuye con el tiempo.
La temperatura es el factor climático principal que influye en el crecimiento, variando entre 21 C y 27 C.
La planta se adapta hasta cierto punto a regiones secas, las zonas donde las lluvias no superan los 80 mm mensuales, con buena distribución y alta humedad atmosférica son buenas para el cultivo.
2.- Cosecha de las hojas o pencas de curagua

Cuando el tallo del plantón tiene dos o tres años de edad, empieza a mostrar signos de que está listo para su aprovechamiento artesanal. Esto le permite al cultivador cubrir con tierra los hijos (entre 20 y 30 aproximadamente) de la planta para que completen el ciclo de producción.
La cosecha se realiza de forma totalmente manual, donde el agricultor agarra las pencas por la punta y las va arrancando una a una con un fuerte tirón. Luego las va apilando para el posterior corte y extracción de la fibra.
3.- Extracción de la fibra de curagua

Para obtener la fibra de la curagua, el tallador corta las hojas de la planta y las sujeta a un árbol con una cuerda hecha de la misma fibra. Luego, usa un palo llamado tortol para arrancar la corteza y sacar la fibra blanca. Este proceso tiene dos partes: descabezar y desrabar, que se refieren a separar la hoja en dos mitades y extraer la fibra de cada una.
3.1- Descabezar
El primer paso es colocar la penca en el colgadero haciendo un lazo con una cuerda que presione en la mitad de la misma para dividir el proceso en dos partes. Después, se jala con fuerza la parte de la hoja que está conectada al tronco para arrancarle la capa vegetal con el tortol. De esta manera se obtiene la fibra que tiene un tono blanco verdoso por el líquido de la planta.
3.2- Desrabar
Este es el segundo paso para completar la extracción de la fibra, que consiste en repetir el mismo procedimiento anterior con la diferencia de que se puede tallar simultáneamente dos, tres o cuatro pencas según la fuerza del tallador.
3.3- Puesta al Sol
Después de sacar la fibra, se expone al sol para que se seque la savia o el mucílago y así evitar que se ensucie o se dañe. El tallador ordena la fibra en grupos horizontales, formando manojos o trenzas paralelas; de un kilogramo cada uno, listos para venderse, conocidos como Curagua en rama.
4.- Lavado de la fibra de curagua
La limpieza consiste en quitar las impurezas de la savia, evitando la rugosidad de la fibra, separándola en pequeños grupos, es puesta en un recipiente con agua y se le aplica jabón por 24 horas y luego se le lava con agua limpia para volverla a poner al sol para el secado.
5.- Selección de moños
La artesana raspa la fibra de curagua con un cuchillo poco afilado para quitarle restos de corteza, y la selecciona en moños de 40 a 50 gramos, que divide con un nudo en el centro, donde cada extremo se llama cabeza y rabo, para facilitar un mejor manejo en el encabezado.
6.- Encabezado
Consiste en tomar el moño de curagua por la parte de la cabeza y separar varias fibras o filamentos y convertirlos en hebra con un grosor predominante, que se tuerce en la pierna en la parte superior del muslo y se frota con la mano.
7.- Escarmenar, peinar o sacado

Después de terminar el encabezado se suelta el nudo y se vuelve a hacer en la mitad de la parte encabezada para empezar a escarmenarse la parte final o del rabo del moño, que consiste en tomar la parte baja del encabezado para ir sacando hebra tras hebra, pasándolas por la rodilla doblada que al acabar van quedando restos de fibra que van formando los llamados “mogotes”.
8.- Hilado de la curagua

El proceso de elaboración del hilo de Curagua consiste en torcer las hebras que ya han sido escarmenadas y separadas en moños. Cada hebra tiene un grosor aproximado de medio milímetro. Para hacer este proceso se usa el huso, un instrumento que se hace girar apoyándolo en el suelo, hacia atrás, con firmeza gradual entre la pierna y las manos. Así se va aumentando el volumen del hilo en el huso a medida que se enrolla.
9.- Enmanar
Después de tener dos husos con hilo de Curagua, se juntan las puntas para formar una pelota al enrollarlas.
10.- Retorcido
Este paso consiste en entrelazar las dos puntas previamente hiladas mediante el huso que se hace girar de atrás hacia adelante, logrando un hilo retorcido a dos cabos con un grosor que oscila entre un milímetro y un milímetro y medio aproximadamente.
11.- Hacer Pelotas de Curagua

La artesana comienza a formar pelotas de un kilo o más al enrollar la curagua torcida en el huso, lo que le permite manejar el hilo con facilidad en cualquier medio. La va elaborando en vueltas circulares uniformes, que le dan organización al hilo.
12.- Armar el chinchorro de curagua en el Telar
Se trata de un método práctico de mover la curagua de forma circular, dando giro alrededor del telar creando trazos horizontales, los cuales se cuentan en docenas y pares, permitiendo así el ancho en el cuerpo del lecho a elaborar.
13.- Tejer el chinchorro de curagua
El tejido es la actividad que más tiempo, especialización y creatividad exige, porque mediante el tejido se realizan las figuras que hacen que cada Chinchorro sea una pieza de artesanía única. El tejido tradicionalmente se ha hecho con hilo pabilo de algodón natural o blanco, aunque también se encuentran Chinchorros tejidos con nylon o con hilos de la misma curagua, pero el hilo de algodón le da suavidad al Chinchorro.
14.- Las Clinejas
Las clinejas son el tejido de las puntas o extremos del chinchorro, que consisten en entrelazar pares de dos por tres hilos, que se alternan para darle textura al soporte de las cabuyeras.
15.- Los Rapacejos
Se trata de unir o agrupar dos, tres o cuatro trenzas; dependiendo del tamaño del chinchorro, cubriendo el cabezal con tejido ojal con hilo pabilo o la misma Curagua, y su función es sostener el cuerpo del chinchorro con las cabuyeras en ambos lados. Según el ancho del chinchorro el número de rapacejos puede ser aproximadamente de 28 a 30.
16.- Las Cabuyeras
Es el soporte del chinchorro en sus extremos, para su elaboración se usa la misma fibra de curagua con un grosor de 3 a 4 mm. de grosor aproximadamente. Para hacer el cordel, se tuerce en la pierna, lo que le da resistencia para soportar el peso de la persona que va a usarlo. Encabuyerar el chinchorro es crear un abanico superior, formado por un conjunto de cuerdas de una longitud variable, de 28 a 34 pares, que se van introduciendo por el agujero de la cabeza del rapacejo, donde se va tirando del cordel por cada uno de ellos, con un diámetro de un (01) metro de largo, donde la artesana en posición sentada sujeta los cordeles de la cabuyera con la mano y suele medir la distancia desde el pie hasta la altura de la cintura. Estas terminan formando un asa a modo de argolla tejidas con el mismo cordel alrededor en ojal.
17.- Las Lanzas en las cabuyeras
A cada cabuyera, después de haber formado las argollas de éstas, se le desprende un cordel restante con el que va entretejer los cordeles de la cabuyera. Este procedimiento consiste en sujetar la argolla con un mecate adherido a una alcayata con la finalidad de mantener el chinchorro en una posición que facilite el proceso. Una vez colgado se le introduce un palo de escoba o vara entre los rapacejos y las cabuyeras que favorece la separación de los cordeles. Con el cordel restante de la argolla se inicia a entretejer en las cabuyeras hasta llegar al otro extremo, esto corresponde a la primera vuelta. Para la segunda y sucesivas vueltas se van soltando una o dos cabuyeras por cada extremo, que están sostenidas del palo o vara, y así apretar el tejido en cada vuelta para garantizar un trabajo prolijo de la misma. La forma que va tomando el tejido es parecido a una piñita o una punta de lanza invertida evitando que las cabuyeras se enreden.
18.- Las Randas de curagua
La randa es un complemento del chinchorro de Curagua que le da un aspecto más atractivo y refinado al colocarse en los dos extremos como guirnaldas colgantes hechas con finos nudos de macramé que crean figuras o diseños (mariposas, flores, muñecos, pájaros, hojas) propios de la artesana. Las dimensiones de las randas se ajustan al largo del chinchorro, que puede tener lo que los artesanos (as) llaman picos. Las randas se adornan en el borde o en el dobladillo con pompones o borlas hechas de curagua en rama. Por ejemplo, una randa de 4 picos tiene 58 pares de nudos.
19.- Los Hicos, Colgaderos o Mecates de Curagua
Los colgaderos son otro complemento (opcional) del chinchorro de Curagua que le dan una función completa al lecho colgante desde el anillo de la cabuyera hasta el gancho. Son cuerdas de un metro y medio de largo con un grosor de 8 a 10 milímetros aproximadamente, hechas con la misma fibra torcida en la pierna y luego retorcida al estilo de falsa rienda con un pliegue en el centro. Ese pliegue tiene un tejido en forma de ojal que le da un mejor acabado. Las puntas del colgadero tienen el nudo de cabestro.
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