En Leer: Chinchorros y hamacas

2.- Cosecha de las hojas o pencas de curagua

Leer: Chinchorro de moriche

7.- Escarmenar, peinar o sacado

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16.- Las Cabuyeras

Es el soporte del chinchorro en sus extremos, para su elaboración se usa la misma fibra de curagua con un grosor de 3 a 4 mm. de grosor aproximadamente. Para hacer el cordel, se tuerce en la pierna, lo que le da resistencia para soportar el peso de la persona que va a usarlo. Encabuyerar el chinchorro es crear un abanico superior, formado por un conjunto de cuerdas de una longitud variable, de 28 a 34 pares, que se van introduciendo por el agujero de la cabeza del rapacejo, donde se va tirando del cordel por cada uno de ellos, con un diámetro de un (01) metro de largo, donde la artesana en posición sentada sujeta los cordeles de la cabuyera con la mano y suele medir la distancia desde el pie hasta la altura de la cintura. Estas terminan formando un asa a modo de argolla tejidas con el mismo cordel alrededor en ojal.

17.- Las Lanzas en las cabuyeras

A cada cabuyera, después de haber formado las argollas de éstas, se le desprende un cordel restante con el que va entretejer los cordeles de la cabuyera. Este procedimiento consiste en sujetar la argolla con un mecate adherido a una alcayata con la finalidad de mantener el chinchorro en una posición que facilite el proceso. Una vez colgado se le introduce un palo de escoba o vara entre los rapacejos y las cabuyeras que favorece la separación de los cordeles. Con el cordel restante de la argolla se inicia a entretejer en las cabuyeras hasta llegar al otro extremo, esto corresponde a la primera vuelta. Para la segunda y sucesivas vueltas se van soltando una o dos cabuyeras por cada extremo, que están sostenidas del palo o vara, y así apretar el tejido en cada vuelta para garantizar un trabajo prolijo de la misma. La forma que va tomando el tejido es parecido a una piñita o una punta de lanza invertida evitando que las cabuyeras se enreden.

18.- Las Randas de curagua

La randa es un complemento del chinchorro de Curagua que le da un aspecto más atractivo y refinado al colocarse en los dos extremos como guirnaldas colgantes hechas con finos nudos de macramé que crean figuras o diseños (mariposas, flores, muñecos, pájaros, hojas) propios de la artesana. Las dimensiones de las randas se ajustan al largo del chinchorro, que puede tener lo que los artesanos (as) llaman picos. Las randas se adornan en el borde o en el dobladillo con pompones o borlas hechas de curagua en rama. Por ejemplo, una randa de 4 picos tiene 58 pares de nudos.

19.- Los Hicos, Colgaderos o Mecates de Curagua

Los colgaderos son otro complemento (opcional) del chinchorro de Curagua que le dan una función completa al lecho colgante desde el anillo de la cabuyera hasta el gancho. Son cuerdas de un metro y medio de largo con un grosor de 8 a 10 milímetros aproximadamente, hechas con la misma fibra torcida en la pierna y luego retorcida al estilo de falsa rienda con un pliegue en el centro. Ese pliegue tiene un tejido en forma de ojal que le da un mejor acabado. Las puntas del colgadero tienen el nudo de cabestro.

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Un legado que trasciende generaciones

Adquirir un auténtico Chinchorro de Curagua de Aguasay es un acto de aprecio por el tiempo lento y la preservación del saber tradicional. Cada encargo apoya directamente a las familias de tejedores locales mediante una relación de comercio justo, la cual reconoce el costo real del trabajo de este Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO, asegurando que esta joya textil caribeña perdure en el tiempo.