Qué la hace única
Es la pieza que suele elegir quien compra su primer chinchorro: ocupa poco, se instala en cualquier rincón y deja ver el tejido de cerca. Ahí se entiende por qué la curagua se llama seda vegetal: el brillo no viene de un acabado, viene de la fibra.
La fibra de curagua se cultiva, se cosecha y se hila a mano en Aguasay; después se teje en telar vertical. No hay dos piezas iguales porque no hay dos manos iguales.


